Belleza imperial

MOSCÚ


El legado cultural de la Rusia del siglo XIX es impresionante. Sus tesoros proceden del mundo de la literatura, la arquitectura, la danza clásica, la composición musical y la actuación. La escuela imperial de ballet de San Petersburgo formó a bailarines de la categoría de Anna Pavlova y Vaslav Niyinski y también a renombrados coreógrafos como Marius Petipa y Mijail Fokine. En 1909 el ballet ruso cautivó a los parisinos; sus posteriores éxitos llegaron con la compañía moscovita Bolshói y el ballet Kirov, a pesar de que en los últimos años muchas de sus figuras han abandonado estas entidades para bailar en Occidente. Numerosos conciertos, sinfonías y obras orquestales han surgido del genio de figuras nacionales como Rimski-Korsakov, Tchaikovski, Rachmáninov, Stravinski y Shostakóvich.

El legado cultural de la Rusia del siglo XIX es impresionante. Sus tesoros proceden del mundo de la literatura, la arquitectura, la danza clásica, la composición musical y la actuación. La escuela imperial de ballet de San Petersburgo formó a bailarines de la categoría de Anna Pavlova y Vaslav Niyinski y también a renombrados coreógrafos como Marius Petipa y Mijail Fokine. En 1909 el ballet ruso cautivó a los parisinos; sus posteriores éxitos llegaron con la compañía moscovita Bolshói y el ballet Kirov, a pesar de que en los últimos años muchas de sus figuras han abandonado estas entidades para bailar en Occidente. Numerosos conciertos, sinfonías y obras orquestales han surgido del genio de figuras nacionales como Rimski-Korsakov, Tchaikovski, Rachmáninov, Stravinski y Shostakóvich.

 
 

MOSCÚ

Bellaza imperial


El legado cultural de la Rusia del siglo XIX es impresionante. Sus tesoros proceden del mundo de la literatura, la arquitectura, la danza clásica, la composición musical y la actuación. La escuela imperial de ballet de San Petersburgo formó a bailarines de la categoría de Anna Pavlova y Vaslav Niyinski y también a renombrados coreógrafos como Marius Petipa y Mijail Fokine. En 1909 el ballet ruso cautivó a los parisinos; sus posteriores éxitos llegaron con la compañía moscovita Bolshói y el ballet Kirov, a pesar de que en los últimos años muchas de sus figuras han abandonado estas entidades para bailar en Occidente. Numerosos conciertos, sinfonías y obras orquestales han surgido del genio de figuras nacionales como Rimski-Korsakov, Tchaikovski, Rachmáninov, Stravinski y Shostakóvich.